Si pinchaste en un SMS falso de tu banco pero no diste datos, entra por tu cuenta en la banca, revisa movimientos y vigila tu móvil. Si diste claves o datos de tarjeta, llama ya al número oficial, pide el bloqueo y comunica por escrito lo que no reconozcas. No borres el mensaje: es tu prueba.
Qué hacer según lo que pasó
Solo abriste el enlace
- Cierra la página y no sigas sus instrucciones.
- Comprueba tus movimientos desde la aplicación oficial o escribiendo tú la dirección del banco.
- Si la página descargó o te pidió instalar algo, consulta en el 017 de INCIBE cómo revisar el móvil.
Diste claves, tarjeta o un código
- Llama al teléfono oficial del banco y pide bloquear accesos y tarjetas.
- Cambia contraseñas desde otro dispositivo.
- Comunica por escrito las operaciones que no reconoces, con fecha y hora de tu aviso.
- Reúne pruebas y denuncia.
Sigue la guía de phishing del banco, que explica los plazos de avisar y de devolver.
Señales de un SMS falso
- Urgencia: bloqueo inminente, pago sospechoso o acceso desconocido.
- Un enlace para «verificar» o «cancelar».
- Peticiones de claves completas o de códigos recibidos por SMS.
- Una dirección web que no coincide con la que usas siempre.
El Banco de España describe este patrón en su Memoria de Reclamaciones 2025: tono alarmista y urgencia para que actúes sin comprobar. Si dudas, no contestes y entra tú por el canal oficial.
¿Por qué aparecía el nombre de mi banco?
Los SMS de empresas pueden mostrar un nombre en lugar de un número: es el alias. La Orden TDF/149/2025 creó un registro de alias a cargo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Obliga a bloquear los mensajes con alias no inscritos o enviados por proveedores no habilitados (art. 8). Esa obligación produce efectos desde el 15/09/2026.
La medida reduce el riesgo, pero no prueba nada por sí sola. Un mensaje puede llegar por otros caminos, o con un número normal. Y que el SMS tuviera el nombre del banco no decide tu reclamación: sirve para explicar lo creíble que era el engaño.
Las pruebas que debes conservar
- Captura de la conversación completa, con fecha, remitente y mensajes anteriores si aparecen en el mismo hilo.
- La dirección web del enlace, copiada sin volver a abrirla.
- Los SMS de códigos o avisos reales que te llegaron durante las operaciones.
- Los extractos y el justificante de tu aviso al banco.
Para ordenar lo digital y saber cómo presentarlo, consulta la guía de pruebas digitales.
Cómo reclamar y qué esperar
Si hay operaciones que no reconoces, comunícalas sin demora y, como máximo, en 13 meses desde el adeudo (art. 43 del Real Decreto-ley 19/2018). Después reclama por escrito al servicio de atención al cliente. El banco puede alegar que entregaste tus datos. Aun así, el registro de uso no basta, necesariamente, para probar que autorizaste o que fuiste negligente, y la negligencia grave debe probarla él (art. 44.2 y 44.3).
No hay una regla automática a tu favor ni en tu contra. Por eso importa describir bien cómo ocurrió: qué decía el mensaje, qué pantalla viste y qué código te pidieron. Utiliza el asistente de ciberestafa para ordenar tu caso.
Si te lo rechazan, consulta qué hacer si el banco no devuelve el dinero.