Una denuncia no es una condena. Es el aviso de unos hechos a la policía o al juzgado, que deberán comprobar si hay delito y si tienes relación con él. Lo primero es no contactar con quien te denunció, reunir la documentación y hablar con un abogado antes de hacer ninguna declaración.
Qué puede pasar tras la denuncia
La ley prevé que la persona investigada sea informada de la denuncia admitida. Tu derecho de defensa empieza desde que se te comunica la existencia de las actuaciones o desde la detención. A partir de ahí, lo habitual es una de estas opciones:
- Archivo. Si el hecho no es delito o no está justificado, el juez acuerda el sobreseimiento.
- Citación policial o judicial para que declares como investigado.
- Juicio por delito leve. Es un trámite más sencillo. La citación incluye copia de la denuncia o querella y te indica que acudas con tus pruebas.
- Juicio rápido. Se aplica en ciertos casos que empiezan con atestado policial, como los delitos flagrantes o algunos delitos contra la seguridad del tráfico.
- Continuación del procedimiento. El juez puede considerar que debe seguir hacia un posible juicio, normalmente después de tomarte declaración.
Qué hacer ahora
- Averigua qué hay exactamente. Conserva cualquier papel o notificación. Tu abogado puede pedir acceso a las actuaciones: tienes derecho a examinarlas antes de declarar.
- No contactes con el denunciante, ni directamente ni por terceros, para pedirle que retire la denuncia. Puede interpretarse mal y empeorar tu situación.
- Guarda las pruebas a tu favor: mensajes, contratos, tickets, ubicaciones, testigos, vídeos. Algunas cámaras borran las grabaciones pronto, así que pregunta a tu abogado cómo conservarlas.
- No publiques nada sobre el caso en redes sociales.
- Acude a las citaciones. Si no vas ni justificas la causa, la citación puede convertirse en orden de detención. En los delitos leves, no comparecer sin justa causa puede suponer una multa de 200 a 2.000 euros, según la ley procesal.
- Controla tu derecho a guardar silencio. Decide con tu abogado si te conviene declarar.
¿Necesitas abogado?
Desde que se te atribuye un delito concreto en el procedimiento abreviado, la asistencia de abogado es necesaria; si no lo nombras, se recaba uno de oficio. En los delitos leves, en general, puedes ir con abogado si lo deseas, salvo los que tengan multa con un límite máximo de al menos seis meses, a los que se aplican las reglas generales de defensa y representación. Aunque no sea obligatorio, conviene consultarlo si hay riesgo de antecedentes, de indemnización o de consecuencias laborales o de extranjería.
Lee cómo elegir abogado y cuánto suele costar. Si tienes pocos recursos, comprueba el test de justicia gratuita o consulta cómo pedir abogado de oficio.
¿Y si la denuncia es falsa?
Denunciar a alguien sabiendo que es falso, o con temerario desprecio a la verdad, es delito. Pero no se puede actuar contra el denunciante hasta que haya una sentencia firme o un auto firme de sobreseimiento o archivo en la causa original. Primero toca defenderse ahí; después, valorar con un abogado si hay indicios bastantes de falsedad. Que te absuelvan o se archive no prueba por sí solo que la denuncia fuera falsa.
¿Cuánto puede durar?
La investigación judicial tiene un plazo máximo de doce meses desde que se abre la causa, pero el juez puede acordar prórrogas de hasta seis meses cada una. Por eso, un silencio de varios meses no significa que el asunto esté cerrado. Los recursos contra las decisiones del juez tienen plazos muy cortos: por ejemplo, 5 días para la apelación de autos en el procedimiento abreviado. Si recibes una notificación, no la guardes en un cajón.