Para reclamar una negligencia médica, necesitas tu historia clínica, un informe pericial y elegir la vía correcta: sanidad pública, privada o penal. Un mal resultado no basta. Hay que demostrar que la actuación no fue correcta, o que faltó información, y que eso causó el daño. Los plazos pueden ser cortos, así que empieza pronto.
Primeros pasos
- Pide tu historia clínica completa. Consulta cómo pedir la historia clínica.
- Escribe una cronología: fechas, centros, profesionales, síntomas y lo que te dijeron.
- Conserva todo: informes, recetas, consentimientos, fotos de las lesiones, justificantes de gastos.
- Sigue tu tratamiento. Tu salud va primero. Si cambias de médico, pide los informes.
- Busca una opinión médica independiente. Un perito puede valorar si se actuó bien y qué daño se ha causado. Antes de encargarlo, pide presupuesto por escrito.
¿Qué se puede reclamar?
- Daños por una actuación incorrecta: diagnóstico tardío, error de tratamiento, técnica mal realizada o falta de seguimiento.
- Falta de consentimiento informado. Aunque por regla general es verbal, debe ser escrito en intervenciones quirúrgicas, procedimientos invasores y actuaciones con riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa. Antes debe explicarse la información básica: consecuencias relevantes, riesgos y contraindicaciones.
Firmar un consentimiento no impide reclamar si hubo mala praxis, aunque sí influye en el análisis de los riesgos que se aceptaron.
Las tres vías
Sanidad pública. Se reclama a la Administración, por responsabilidad patrimonial. No se demanda directamente al médico. El plazo es de un año desde la curación o desde que se determina el alcance de las secuelas. Lo explicamos en cómo reclamar a la sanidad pública.
Sanidad privada. Se reclama al centro, al profesional o a su aseguradora, por la vía civil. Si la reclamación se basa en culpa o negligencia sin contrato (art. 1902 CC), el plazo es de un año desde que el perjudicado lo supo. Si se funda en un contrato, las acciones personales sin plazo especial prescriben a los cinco años. Qué vía encaja depende del caso, por lo que toma el plazo de un año como referencia prudente y envía un burofax u otra reclamación extrajudicial que deje constancia, ya que interrumpe la prescripción. Antes de demandar, en general hay que acudir a un medio adecuado de solución de controversias, como la negociación o la mediación. La normativa de consumidores también puede servir en algunos casos, pero su aplicación debe valorarla un abogado.
Vía penal. Es para los casos de imprudencia que causan muerte o lesiones. Si la imprudencia es menos grave, la persecución suele requerir denuncia de la persona agraviada o de su representante. Los supuestos profesionales pueden conllevar inhabilitación. Es una vía seria: no sirve para presionar y conviene valorarla con un abogado y un informe médico previo.
Cuánto se puede pedir
No hay tabla específica de negligencias médicas. En la vía pública, la ley permite tomar como referencia los baremos de seguros y Seguridad Social. El de tráfico suele usarse como orientación; puedes conocerlo en esta guía del baremo. Desconfía de quien te prometa una cantidad antes de ver el expediente.
Errores frecuentes
- Esperar a tener todo el tratamiento terminado sin consultar el plazo.
- Reclamar sin informe pericial, porque es difícil probar el error sin él.
- Confundir una queja al hospital con una reclamación de indemnización y dar por hecho que la queja frena el plazo.
- Reclamar por la vía equivocada.
- Publicar acusaciones y nombres en redes sociales.
¿Necesito abogado?
Es muy recomendable, porque combina derecho y medicina. Busca a alguien con experiencia en estos casos: mira cómo elegir abogado, y haz el test de justicia gratuita si tus recursos son limitados. Ten en cuenta que la justicia gratuita también puede incluir asistencia pericial, en los términos de la ley.